El masivo ataque cibernético con un virus ‘extorsionador’ se extiende por el mundo

Por lo menos setenta y cuatro países se han visto inficionados por unos cuarenta y cinco ataques de un malicioso programa informático que encripta las computadoras y demanda dinero para desbloquearlas.

El virus informático que en un comienzo parecía afectar aisladamente centros de salud en Inglaterra se ha desperdigado a decenas y decenas de países, entre ellos EE.UU., Canadá, China, Italia, Taiwán y Rusia. Se trata de WannaCry, un programa informático cuyo objetivo es ‘secuestrar’ los ficheros de una computadora para más tarde solicitar su ‘rescate’ a los usuarios a cambio de una suma de dinero.

La compañía rusa de seguridad informática Kaspersky ha detectado más de cuarenta y cinco ataques en setenta y cuatro países alrededor del planeta. Medios comunican que compañías como Telefónica en España y Megafon en Rusia se han visto perjudicadas.

“Una ventana emergente de un virus de bitcóin se ha infiltrado en internet, pidiendo a los usuarios el pago de trescientos dólares estadounidenses a cambio de permitir el acceso al sistema. No se puede pasar alén de esta pantalla”, había informado un empleado informático del Servicio Nacional de Salud de Inglaterra (NHS, por sus iniciales en inglés). Cuando menos veinticinco organizaciones de esa entidad han sido víctimas de los ataques, que han dejado serias consecuencias de salud pública.

“El tamaño del ataque nos hace meditar que quizás no se trate de lobos solitarios”, asevera para RT el blogger José Luis Camacho, argumentando que ataques de esta extensión requieren esencial financiamiento. “No es descartable que tras estos ataques se halle alguna obscura rama de los servicios de Inteligencia de algún quizá lejano país”, agrega el blogger.

Una parte del código de este virus correspondería a una ‘ciberarma’ de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA, por sus iniciales en inglés) llamada EternalBlue, conforme notifica Bleeping Computer. Con esta herramienta, el ataque aprovecha una famosa brecha de seguridad del sistema operativo Windows que deja tomar el control de una computadora.